Piscinas seguras en invierno: vallas y cerramientos
Son múltiples las ventajas que se les atribuyen a los cerramientos para piscinas. Además de contribuir a que la temperatura del agua llegue a aumentar entre ocho y diez grados, mantienen el agua en las máximas condiciones de higiene, proporcionan un gran ahorro en productos de tratamiento, e incluso, algunos están diseñados para soportar vientos de hasta ciento veinte kilómetros por hora.
Para rentabilizar la piscina al máximo, colocar una cubierta que permita prolongar la temporada de baño, y al mismo tiempo, aumentar la seguridad y ahorrar en productos químicos, resulta la mejor opción. Normalmente las piscinas dejan de mantenerse con la llegada de las primeras tormentas de finales de verano, lo que conlleva en cierta medida un deterioro. Mediante la instalación de una cubierta, se protege a la piscina de todas las impurezas exteriores que pueden alterar la calidad del agua. Además se filtran los rayos ultravioletas, responsables del desarrollo de las algas y los microorganismos.
La cubierta permite, además, calentar el agua de la piscina con un efecto invernadero de forma natural y sin coste añadido, especialmente si se encuentra localizada en una zona soleada. La cubierta, por lo tanto, cumple una función de acumular calor y evita que este se escape. Además, el mantenimiento de la piscina se reduce al mínimo ya que no entra ni el polvo ni las hojas de los árboles cercanos.
Actualmente existe una amplia gama de cubiertas de piscina de diversos materiales, sistemas y colores que se adaptan a todas las piscinas y a todas las necesidades. Hay cubiertas telescópicas, cubiertas de techo móvil o de techo desplazable, cubiertas murales, cubiertas de globo y cobertores.
La seguridad de los niños en relación a las piscinas es otro de los temas a tener en cuenta. Su vigilancia es esencial para evitar cualquier tipo de accidentes; no obstante, la instalación de cobertores de lona o plástico, o de vallas perimetrales que impidan su acceso al agua pueden ayudar a preverlos.
Babysecur cuenta con distintos tipos de cobertores que atienden al tamaño y tipo de piscina, y a las diferentes necesidades según la época del año. Los cobertores de invierno mantienen el agua de la piscina limpia durante las temporadas en las que no se utiliza y, además, ofrece seguridad para los niños. Y además de permitir un ahorro importante en productos químicos, el colchón de aire que queda entre el agua y la lona impide la formación de hielo. Destacan los modelos Top-Standard y Top-Xp, realizados en PVC y confeccionados a medida.
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