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Consejos para la creación de una buena biblioteca en casa

Aunque su número suele variar en función de las aficiones y gustos de los integrantes de la casa, los libros son elementos que no suelen faltar en ninguna vivienda y por ello necesitan ser tratados con un cuidado especial.

Destinar un lugar únicamente para ellos es una opción idónea si se dispone de un gran volumen de obras pero si no, se puede instalar una librería en el salón, el comedor o el dormitorio. Una vez organizada, se convertirá en un lugar para soñar a través de las letras y, por lo tanto, la calma, el orden y la calidez se convierten en los ítems imprescindibles. Debajo, librería Literatura de la firma valencia Punt Mobles.

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EL COMPLEMENTO IDEAL
Cuando los integrantes de la vivienda son aficionados a la lectura o, por motivos profesionales necesitan de una gran variedad de libros de trabajo, instalar una biblioteca en casa resulta una opción funcional que se convierte en un elemento decorativo de gran valor visual. Antes de crear un orden bibliográfico, debe instalarse un mueble idóneo según el espacio disponible, el estilo decorativo general y el presupuesto económico que se quiera invertir en él. Un aspecto a tener en cuenta es el lugar donde quiera ubicarse ya que se le puede conceder un lugar propio o colocarla en alguna de las dependencias, las más recurrentes, el salón o el comedor, aunque también pueden coronarse en el dormitorio o en un estudio.
Si están integradas en el estar, lo más propio es que la librería se fusione con el resto de elementos de manera que si el sofá y el resto de muebles son blancos, ésta tenga el mismo tono. Como la característica principal de estos aparadores es que están provistos de múltiples baldas y estantes, en ellos se pueden combinar libros y piezas escultóricas como jarrones, figuras o fruteros, muy idóneas si están situadas en el salón ya que complementan la decoración del lugar. Además de las que se realizan a medida, encastradas en la pared, el mercado propone algunos modelos que combinan a la perfección la funcionalidad y en estilo sugerente, como la de la imagen inferior, la Niki Day Bookcase de Mobileffe, realizada en madera oscura y compuesta por múltiples habitáculos cúbicos para situar los libros.

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ESTUDIOS: ESPACIO PROPIO PARA LOS LIBROS
Si la vivienda cuenta con una habitación destinada a estudio es casi indispensable que éste disponga de una biblioteca donde colocar los libros consultados durante el trabajo. En este caso, la librería suele tener un aire más funcional ya que sólo está destinada a alojar obras literarias, dossiers técnicos y carpetas con documentos. Por ello, la profundidad de sus baldas debe estar comprendida entre los veintiocho y los treinta centímetros y en algunos de sus compartimentos se pueden instalar puertas que ocultarán los archivos visualmente menos atractivos. Las más adecuadas para esta zona suelen ser las de madera oscura o las de acero cromada, con estantes que puedan regularse en altura en función de que se quiera almacenar.
En función del espacio de librería que se necesite se creará un mueble de grandes dimensiones para el que será indispensable situar una pequeña escalera cerca, idónea a la hora de coger los documentos ubicados en la parte más elevada. También se pueden instalar módulos independientes y clasificarlos por materias para conseguir un mayor orden e, incluso, algunos modelos de librerías incorporan ruedas que proporcionan una mayor funcionalidad.

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MULTITUD DE MODELOS
Dentro de las soluciones a la hora de crear una biblioteca, las realizadas a medida son sin duda las que consiguen una mayor personalización y, por tanto, satisfacen mejor las necesidades de cada vivienda. No obstante, el mercado propone múltiples modelos, sugerentes desde el punto de vista del diseño y muy funcionales por sus características técnicas. Las opciones más utilizadas son las modulares y los muebles libreros, aunque existen versiones originales realizadas a partir de formas sugerentes con madera o metal, como la de la imagen.
Modulares: Son aquellas que están compuestas a partir de bloques de diferentes tamaños, con una altura que varía de los dos a los dos metros y medio. Por sus características se adaptan a cualquier ambiente y permiten una composición libre, de manera que consiguen un mayor grado de personalización. Al ser componible, es posible agrandar el tamaño de la librería a partir de nuevos módulos a medida que se necesite más espacio de almacenaje.
Muebles ligeros: Las librerías prefabricadas son muebles independientes que se fabrican con diferentes diseños, alturas y anchuras para escoger el más idóneo en cada caso. Algunos incorporan patas o ruedas, se amuran a la pared o se cuelgan por medio de tensores y, la mayoría, presentan diferentes compartimentos, idóneos tanto para los libros como para complementos y piezas decorativas. La de la imagen superior es el modelo Random de Mdf Italia, sugerente en diseño y en prestaciones de espacio.

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ELEMENTOS INDISPENSABLES
A la hora de confeccionar la biblioteca, aunque lo más importante sea escoger el modelo que mejor se adapte a las necesidades del usuario, se hacen indispensables algunos elementos que complementarán el mueble y le otorgarán una mayor funcionalidad. Por ejemplo, un sofá o unas sillas cómodas son idóneos mientras se consulta algún libro y, a ser posible, deben ser reclinables, para adaptarse mejor a la postura deseada. También la iluminación juega un papel importante ya que, si la sala no está provista de luz natural o si la lectura se hace en horas nocturnas, será necesario un sistema artificial. Lo más idóneo es combinar focos encastrados en el techo que alumbren directamente las estanterías de la librería y complementarlos con lámparas directas, preferiblemente en versión de pie y con foco dirigible. Un flexo instalado en la pared o una luminaria de sobremesa también resultan prácticos para instalar junto a la librería e, incluso, unas lámparas de techo que cuelguen sobre la mesa como en la imagen, son una buena opción.
Una mesa o un escritorio complementarán la decoración de la biblioteca y serán de gran utilidad a la hora de hacer anotaciones de las obras literarias, cuando se seleccionen varios libros para una actividad o para colocar el ejemplar que se esté leyendo. Si la librería es de grandes dimensiones, también es necesario contar con una escalera que permita acceder a las zonas más elevadas. La gran mayoría son de madera, aunque también hay muchas de metal, y se comercializan diseños muy variados, desde las plegables, de tijera, de mano, con cajones e incluso las que se convierten en silla o en mesita auxiliar. El modelo de la imagen es la Opus de la firma Rimadesio.

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UNA BIBLIOTECA EN LA BUHARDILLA
Cuando se dispone de una buhardilla en la vivienda, surge el problema de darle una utilidad a gusto de los habitantes, donde se pueda realizar una de sus actividades desde la más privilegiada posición. Para los amantes de lectura, resulta ideal instalar una biblioteca en este espacio de la casa, dotado de tranquilidad, luminosidad y calidez, gracias a su ubicación y a los elementos que la configuren. En ella también se pueden instalar equipos de música y vídeo así como complementos para disfrutar del tiempo de ocio con la familia y amigos. Incluso resulta un lugar ideal para ubicar un estudio y subir a trabajar en el más deseado silencio.

CÓMO ORDENAR LOS LIBROS
Una vez escogido el lugar, diseñada la biblioteca y dispuestos los elementos complementarios para su utilización, llegan los libros, las materias y su organización. Existen múltiples sistemas de clasificación e, incluso hay personas que escogen el total desorden como técnica. El modelo de la imagen de al lado, la Selecta de Lema, incorpora puertas para que los libros queden ocultos tras ellas, por si se quisiera instalar un orden. Cualquiera de los sistemas es válido y sólo dependerá de los gustos de cada uno, pero una buena codificación reducirá el tiempo de búsqueda de una obra en concreto.
Por título: Basta con ordenar alfabéticamente los libros a partir del nombre que aparece en su portada.
Por autor: Es similar al anterior, pero los ejemplares se clasifican según el nombre o apellido del escritor.
Por materia o género: Si la biblioteca dispone de muchas obras técnicas, ordenarlas por materias resulta práctico cuando se quiere buscar información para un trabajo o como conocimiento personal. También se puede hacer lo mismo a partir de novelas, poesía, teatro, ensayos y demás.
Por colección: Aunque suele resultar más caótico, los libros pueden clasificarse por editorial y colección de manera que se consigue un efecto visual más atractivo al estar agrupadas por color y tamaño.

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