CLAVES PARA ESCOGER LAS CORTINAS
Las telas que visten las ventanas de una vivienda son un elemento funcional, a la vez que decorativo. De ellas dependerá la cantidad de luz que entre en una sala, los brillos y sombras proyectados en las paredes y, en definitiva, la calidez y comodidad visual de cada zona. Por ello, es importante tener en cuenta algunos factores a la hora de escoger entre los diferentes tipos de cortinas existentes en el mercado.
UNA CORTINA PARA CADA LUGAR
La función de las cortinas es vestir las ventanas que abren la casa al exterior, además de proteger los espacios interiores de los abrasantes rayos del sol de estío. Por ello, a la hora de escogerlas es importante tener en cuenta, además del diseño que más se ajuste al estilo de la casa, el ambiente que se quiere conseguir cuando estén puestas. Entre los modelos que ofrece el mercado, a modo general, se pueden diferenciar tres tipos de cortinas:
Visillos tradicionales: Son las más idóneas para las decoraciones clásicas y se confeccionan normalmente con etamina, una tela que deja pasar la luz a la vez que resulta discreta. Pero, para dar un toque más informal o crear una cortina más actual, se pueden utilizar otros tejidos, en una sola pieza o en dos partes.
Estores: Un tipo de cortina muy sencillo que se adapta, por sus características, a todos los ambientes. Caen del techo y se pliegan en secciones, basta con tomar las medidas de la ventana y comprar el tamaño idóneo para cubrirla. Es una buena solución para salas pequeñas porque consigue pasar desapercibida. En la imagen, un estor solar de Velux que se acopla a la ventana, filtra los rayos de sol y se controla electrónicamente.
Cortinas de lamas: También llamadas venecianas, son aquellas compuestas por múltiples lamas que permiten graduar su posición para dejar pasar más o menos cantidad de luz. Entre la oferta disponible, pueden encontrarse modelos de madera, para una decoración más clásica, y de aluminio, que consiguen un ambiente más frío, idóneo para estudios y habitaciones juveniles.
El efecto visual de cada tela
Una vez decidido instalar una cortina tradicional, llega el momento de escoger el tipo de tela, su color y estampado para el lugar donde se ubicará. Entre ellas, las transparentes son ligeras visualmente e idóneas si se quiere difuminar sutilmente la luz que llega del exterior. Se pueden combinar con otras más oscuras que colocadas delante se consigue un efecto atractivo a la vez que funcional, ya que permite dos posibilidades de filtrado de la luz. Por otro lado, el estampado de la tela es un factor que dependerá del gusto de cada uno, aunque también del grado compositivo de la sala. Si la habitación está sobrecargada o, por el contrario, se caracteriza por el minimalismo, las cortinas lisas armonizarán a la perfección con el ambiente y, en dormitorios infantiles o en aquellos donde se quiera poner un toque de desenfado, los cuadros y las rayas de colores llamativos encajarán fácilmente. Con cintas, pinzas y complementos se pueden adornar las cortinas y crear un efecto más sugerente, de manera que, aunque sean una opción utilizada desde tiempos lejanos, se adapten a los estilos más contemporáneos.
Una gran variedad de estores
La mayoría de estores tienen diseños sencillos y lineales por lo que resulta fácil crear ambientes alegres e informales con ellos. Su colocación es cómoda, únicamente es necesario un espacio de veinte centímetros entre el marco de la ventana y el techo, donde quedará recogido el estore cuando esté subido. Existen diferentes tipos, entre los que se encuentran los plegables, el sistema paqueto y el estor japonés. El primero es el más conocido y es idóneo para las habitaciones juveniles ya que se pueden rematar los bordes en forma de ondas o con telas de colores. En cuanto al sistema paqueto, es parecido al anterior pero se diferencia porque no lleva varillas horizontales, sino que está compuesto por una sola pieza. Y los estores japoneses, muy similares al paqueto, se pliegan parte sobre parte verticalmente, de manera que se puede abrir una parte de la ventana y quedar el estor semi abierto. Por ello, son una buena opción para ventanas grandes o para instalar en galerías y buhardillas destinadas a ser miradores de la vivienda.
Los estores son una forma de vestir las ventanas que se ha puesto muy de moda en los últimos años razón por la cual el mercado ofrece múltiples medidas para encajarla a cualquier tipo de obertura, sin tener que realizarla a propósito.
Cortinas de lamas: Cómo limpiarlas
Todo y que confieren un aspecto más formal idóneo para lugares profesionales, las cortinas de lamas pueden instalarse en casa y resultan una buena opción para estudios, habitaciones juveniles o salas de ocio. Como permiten regular la intensidad de luz que entra a través de una barra, también son cómodas para lugares donde entren los rayos del sol en gran proporción, de manera que así se puede disfrutar de su calidez únicamente en la medida en la que se desee. Y en el baño, las persianas de lamas consiguen una doble funcionalidad ya que pueden cerrarse al utilizar la sala y abrirse en los momentos en los que se quiera ventilar. Existen modelos realizados en madera y en aluminio, éstos últimos disponibles en múltiples cromados para dar un toque decorativo además de funcional a la ventana.
No obstante, estas persianas tienen como inconveniente su limpieza ya que no se pueden meter en la lavadora ni llevar a la tintorería. Por ello, lo más recomendable es pasar regularmente un plumero por las lamas para evitar una gran acumulación de polvo. Si esto sucede, se puede optar por introducirlas en la bañera y frotarlas con agua y jabón, esto si son metálicas y no demasiado grandes.
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