Butacones Dickies: son lo que parecen

La presentación de los asientos Dickies en la última edición del Salone del Mobile de Milán por parte de la firma holandesa Moooi, constituye una ocasión excelente para recordar algunos de sus ilustres y tiesos precedentes. En este sentido hay que reconocer que tanto el precioso florero Shiva que diseñó Ettore Sottssas en sus buenos tiempos -y que sigue produciendo BD Ediciones de Diseño-, como el más coloristas y dicharachero encendedor de Alessi, Firebird, diseño de Guido Venturini, se muestran en permanente posición de ataque, mientras que los más realistas y menos posmodernos butacones de Moooi apelan a la prudencia y a la realidad de la vida, y presentan un grado de dureza en función de quién y cómo se sienta. Podemos asegurar por experiencia que una sentada firma sobre los dos cojines delanteros provoca una automática erección del respaldo asegurando la comodidad del acto. En posición de reposo, pues...eso. Como nos demostrada hace poco Ramón Ubeda en su magnífica obra Sexdesign, el acto sexual y los órganos que intervienen en el mismo son una fuente de inspiración permanente para diseñadores de todo tipo. Y si no quele pregunten a Jean Nouvel y su magnífico pirulí.

Anthony Kleinepier, diseñador de las Dickies, asegura que el mobiliario debe estar abierto a cualquier interpretación y que los sentidos en su totalidad, y no solo la vista, deben intervenir en el proceso. Se fabrican en polipropyleno en tres colores: gris negro y marrón. Y por qué no decirlo, dan un poco de envidia.

Moooi
Distribuye Ergo&Dec, T. 933 471 866


