LA MADERA, PISCINAS DE GALA
La madera es un material natural, vivo, sostenible y ecológico, un material noble adaptable, con variadas prestaciones y con mucha “performance”, como dicen los anglosajones. Hoy la madera vuelve a estar de rabiosa moda en construcción y decoración y muy en particular en el paisajismo, jardinería y pavimentación de playas de piscinas.
En los años 70 y principios de los 80, la madera natural, no sus posteriores sucedáneos a base de conglomerados con finísimas capas externas de apenas unos milímetros de madera auténtica, vivió sus años de gloria utilizándose en decoración interior y exterior de las viviendas, sobre todo en la fabricación de muebles, estanterías y parquets. Con la aparición y proliferación de los materiales sintéticos, la madera prácticamente desapareció en la construcción de viviendas, quedando relegada a los ambientes expresamente rústicos, todo lo contrario de lo que ha ocurrido en Estados Unidos y Europa Central, donde la tradición de la madera siempre ha estado presente y lo que es más importante, valorada y estimada.
Un pavimento para playa de piscina debe ser antideslizante y adaptado para la circulación con pies mojados, o sea, desprovisto de aristas o juntas mal acabadas que puedan causar lesiones en los pies. También deben ser refractores del calor ya que están sometidos a una fuerte insolación, con auto drenaje y fácilmente lavables.
Tarimas de madera
Las tarimas de madera se utilizan para la decoración exterior en terrazas, jardines y piscinas sin tener que realizar obras significantes. Su instalación es muy fácil y la textura de la madera natural la convierte en ideal frente a posibles deslizamientos, conservan el frescor del suelo al absorber menos radiación solar y permiten el drenaje de las aguas pluviales y de las salpicaduras de la piscina.
La mayoría de tarimas para piscinas están fabricadas con maderas duras de alta densidad y resistentes a la intemperie y a las inclemencias climáticas. La instalación se realiza sobre rastreles de madera fijados o flotantes sobre el pavimento base, generalmente grava o lava volcánica. También pueden elevarse apoyándose sobre soportes regulables para facilitar el desagüe.
Las lamas se fijan a los rastreles mediante grapas o tornillos de acero inoxidable manteniendo una pequeña separación entre cada una de las piezas, que nunca deberá ser superior a 3 cm.
El anclaje se efectúa con guías de acero inoxidable fijadas en las delgas de la tarima a los rastreles, y sirven para mantener la separación entre tablas.
Para el mantenimiento de las tarimas de madera es necesario y recomendable un tratamiento superficial anual a base de aceites de protección, tipo aceite de teca que contiene ácido linoléico, después de un profundo lavado con jabón. Las principales maderas que se utilizan en las tarimas de madera son tropicales (ver despiece), pero también pueden emplearse maderas frondosas como el pino o el abeto cuperizados.
LAS MADERAS DE EXTERIOR MÁS UTILIZADAS
IPE
Nombre botánico: Tabeluia serratifolia
Procedencia: América Central y América del Sur
Coloración: La albura es blanca amarillenta. El duramen varía de pardo aceituna a pardo oscuro. Puede presentar finas vetas pardas.
Propiedades: Es una madera muy pesada, provista de nervios y muy dura. Su chapa es apta al corte a la plana, el mecanizado difícil y el encolado delicado. El clavado y atornillado requieren el uso de taladros previos. El acabado requiere tratamiento previo con tapa poros.
MERBAU
Nombre botánico: Intsia
Procedencia: Sudeste Asiático y Oceanía.
Coloración: La albura es amarillenta pálida. El duramen varía de gris-marrón-bronce a marrón oscuro.
Propiedades: Es una madera pesada, medianamente provista de nervios y dura. Su chapa es apta al corte a la plana. Su mecanizado comporta algunas dificultades. Su superficie aceitosa dificulta el encolado. El clavado y atornillado requieren el uso de taladros previos. El acabado requiere tratamiento previo con tapa poros.
TECA
Nombre botánico: Tectona grandis
Procedencia: Sudeste Asiático, India, Camboya y Vietnam. Introducida en regiones tropicales del Oeste de África.
Coloración: La albura varía de blanco-amarillo a gris claro. El duramen varía de marrón-amarillo a marrón oscuro.
Propiedades: Es una madera semipesada, con pocos nervios y semidura. Su chapa es apta para el mecanizado y encolado. El clavado y atornillado requieren el uso de taladros previos. El acabado requiere tratamiento superficial previo.
IROKO
Nombre botánico: Chlorophona excelsa
Procedencia: África Tropical, Sierra Leona, Tanzania, Senegal, Ghana.
Coloración: La albura es amarilla-pálida o blanca-amarillenta. El duramen es marrón amarillento, pero con el tiempo varía a marrón dorado.
Propiedades: Es una madera semipesada, medianamente provista de nervios y semidura. Su chapa es apta para el mecanizado. El encolado y clavado sin problemas. El acabado requiere tratamiento previo tapa poros.
KHAYA
Nombre botánico: Khaya ivorensis
Procedencia: Existen cinco especies distintas distribuidas desde la Guinea Portuguesa hasta Angola y desde el Sudán a Mozambique. La mayor parte de la madera comercializada procede de dos variedades que se exportan desde África Occidental.
Coloración: la madera tiene color rosado pálido variando hasta el pardo rojizo. Propiedades: Es una madera ligera, de fácil secado y estable. Muy manejable, fácil de trabajar y con un buen acabado.
MAKORE
Nombre botánico: Tieghemella africana
Procedencia: Oeste y Centro de África
Coloración: La albura varía de blanquecina a rosada. El duramen es marrón rosáceo, que con el tiempo, varía a marrón rojizo.
Propiedades: Es una madera semipesada, medianamente provista de nervios y semidura. La chapa es apta para el mecanizado y el encolado. El clavado y atornillado requieren el uso de taladros previos. El acabado requiere tratamiento previo con tapa poros.
BOSSE
Nombre botánico: Guarea cedrata
Procedencia: Oeste y Centro de África, principalmente en Costa de Marfil y Nigeria. También se le encuentra en América del Sur.
Coloración: El color de la madera es marrón anaranjado, con una tonalidad más pálida para la madera de albura. El duramen se va oscureciendo con el paso del tiempo
Propiedades: La madera de albura está claramente diferenciada, siendo muy similar a la caoba aunque de textura más fina y debido a la exudación de la resina, a veces es bastante grasa. Es muy resistente y homogénea teniendo en cuenta su peso. Se trabaja fácilmente y es muy duradera.
CUMARÚ
Nombre botánico: Dipterix
Procedencia: América Central y norte de la Amazonia.
Coloración: La albura varía de blanca a amarilla. El duramen varía de amarillo pardo a pardo rojizo. Presenta finas vetas oscuras.
Propiedades: Es una madera muy pesada, provista de nervios y muy dura. La chapa es apta para el corte a la plana. El mecanizado es difícil debido a su dureza y a la fibra entrelazada. El encolado es delicado debido a la presencia de aceites. El clavado y atornillado requieren el uso de taladros previos. El acabado, sin problemas.
Iroko, un dios caído
Los Yorubas vivieron en lo que hoy en día conocemos como Nigeria, donde desarrollaron una poderosa y compleja estructura organizada en distintos reinos. Uno de los más importantes fue Benin, que perduró 12 siglos, hasta medianos del siglo XIX. Con la introducción y expansión de la esclavitud, el pueblo Yoruba fue diezmado y deportado a las plantaciones de caña de azúcar de Cuba y Brasil.
Iroko es una deidad masculina que en la lengua de los Yoruba significa caoba o teca africana, en Haití lo llaman Papa Loko y en Cuba, Ceiba. Los Yorubas veneran a Iroko como un dios sagrado y creen que cada árbol de esta especie está habitado por un espíritu poderoso: un ébora. Tradicionalmente, los Yorubas siempre realizaban sus rituales sagrados a los pies de un iroko. Bajo sus copas, los brujos celebraban sus sesiones esotéricas y ofrendas al dios Iroko.
Se suele decir que su madera, al igual que en la caoba y otras maderas tropicales, produce terribles e inquietantes sonidos, incluso en los utensilios realizados con ella.
Este árbol majestuoso que puede llegar a los 50 metros de altura y 500 años de edad, no puede ser talado antes de realizarse determinados rituales, incluso algunas tribus prohíben su tala, y en algunos países, su exportación.
Cuentan antiguas historias de Ifa, que antes de bajar a la Tierra, Iroko se reunió con su adivina, quien le aconsejó que le rindiera homenaje a Eshu ofrendándole un macho cabrío, un gallo, un hacha y un machete. Iroko, el soberbio, se negó ya que se sentía fuerte e invulnerable, que su árbol era majestuoso y que no podía ser atacado por un humano. Eshu, insatisfecho y ofendido por no recibir su ofrenda, quiso vengarse de Iroko. Para ello, enseñó a los humanos lo buena y útil que era la madera del Iroko, educándoles para que perdieran el miedo que le tenían y para que lo vieran y trataran simplemente como a cualquier otro árbol. Posteriormente, les entregó un hacha para que talaran libremente y sin miedo los Irokos.
Así fue como el gran Iroko cayó bajo la fuerza del hacha humana por negarse a ofrendar a Eshu.